Herencia puede ser aceptada o renunciada

En el momento en que un ciudadano fallece, sus allegados (herederos) ya estén incluidos en el testamento que pudo haber otorgado el fallecido o bien por sentencia judicial, tienen dos opciones, o aceptar la herencia o rechazarla (se denomina repudiación).
Una persona puede aceptar una herencia tácita o expresamente.
Si es la primera (tácita) el heredero tiene que realizar negocios jurídicos que no podría hacer si no hubiese aceptado la herencia, como por ejemplo, firmar un contrato de alquiler de un inmueble cuyo dueño era la persona fallecida.
Si es la segunda (expresa) que es la más normal, lo hace expresamente ante un fedatario público.

La renuncia, en cambio no puede ser tácita, debe ser expresa y en una escritura pública ante notario.
Una vez que se acepta o se repudia, no se pueden revocar, ya no se puede dar marcha atrás. O eres heredero o no lo eres, y con toda lo que ello conlleva.

Una vez que aceptamos, no obstante, lo podemos hacer de dos formas diferentes, es decir, pura y simplemente o bien a beneficio de inventario.
En la primera, si hay deudas, el heredero habrá de pagarlas todas, y responde no solo con el patrimonio del fallecido si no con todo su patrimonio sin ninguna limitación.

Si acepta a beneficio de inventario, solo responderá de las deudas con aquello que le deje el fallecido (herencia) y no con su propio patrimonio. Esta normativa de beneficio de inventario en nuestras leyes es muy complicada y normalmente compele a ir a los tribunales de justicia para darle forma, por lo que es imprescindible contar con un buen abogado en herencias en Madrid.

Una vez los herederos han aceptado su herencia, debemos pagar el impuesto de sucesiones, que es muy diferente en unas comunidades que en otras. La base imponible de este tributo se compone de lo que valen los bienes heredados (activo) a lo que hay que restar las deudas (pasivo). De tal manera que habrá que pagar el impuesto solo por la diferencia entre activo y pasivo.
El heredero puede abonar el tributo antes de pagar las deudas o después (tenemos unos 6 meses de plazo).

Comments are closed.